Después de la ruta maravillosa que hicimos el sábado pasado por Fredes y cumpliendo con lo que prometí, nos hemos ido a recorrer el SL 22, por los alrededores de Aras de los Olmos, ruta que ya hice a principios de año junto a tres senderistas más.
A las 7.00 nos dirigimos hacia Aras llegando pasadas las 8.00. El termómetro marcaba 1º y lo comprobamos nada mas bajar de los coches, pues hacia un fresquito para despabilar. Aparcamos cerca del cementerio viejo y emprendimos la ruta buscando las primeras señales, las encontramos a la salida del pueblo, como la ruta era conocida y difícil de perderse fuimos tranquilamente caminando y adentrándonos en el barranco, poco a poco fuimos entrando en calor y se fue formando una gran serpiente multicolor compuesta por 35 senderistas dispuestos a recorrer la ruta del día.
Una vez que llegamos al barranco del Regajo y al molino de la Jarra y tras las lluvias caídas días antes, fue poniéndose la cosa mas complicada, había que ir sorteando las pozas, ,el barro y las piedras que estaban resbaladizas, pero esto hace que la ruta, además de bonita, sea más entretenida. Algunos arquitectos aficionados han tenido que construir un “puente” para facilitar el paso a algunos senderistas.
Poco a poco fuimos avanzando, hasta que llagamos a un punto donde hay que abandonar el barranco para remontar una presa, la senda se transforma en una pista en desuso lo que hace que el paso sea mas alegre y de lugar a ir hablando unos con otros por lo que nadie se fijo en las señales, al poco me di cuenta que andábamos por un sitio que no recordaba de la vez anterior y además José Manuel el GPS también le indicaba que nos estábamos desviando, por lo que volvimos hasta que encontramos las señales y vimos que habían por lo menos tres y colocadas en sitios visibles, ¿Quien dijo que era difícil perderse...?.
Al enlazar con el GR y llegar al lecho del barranco, decidimos
almorzar, una vez terminado nos hicimos la foto de grupo y continuamos remontando el barranco y en continua subida fuimos acercándonos a Aras, este tramo fue haciéndose cada vez mas pesado, pues llevábamos unos 9 Km. y iban haciendo mella en alguno, sobre todo en la senderista mas pequeña que nos a acompañado, Marta, de tan solo 9 años, pero se ha comportado como una verdadera profesional. Felicidades.
Llegamos a los coches y creo que todos hemos disfrutado de una ruta entretenida y bonita.
PD. No recuerdo todos los nombres de los que habéis venido por primera vez, pero os doy la bienvenida. Espero que os lo halláis pasado tan bien como Yo y que nos volvamos a ver en las próximas salidas.










