domingo, junio 06, 2010

Por el pico Pipa

Este sábado me apetecía una ruta durilla y elegí la zona del Pipa y sus alrededores donde se puede dar toda la caña que uno quiera.
Se me unieron cuatro compañeros Juan Carlos, Pablo, Manolo y Toni, a la hora prevista estábamos en la Pinada, cogimos un solo coche y a las 6:30 estábamos iniciando la ruta.
Pasamos por delante de la entrada a las cuevas y bajamos al cauce del barranco, a los pocos metros caminamos por encima de un muro de cemento que hay en el margen derecho del cauce del barranco. Llegamos a un punto en el que hay un poste indicador que es donde empieza la subida al Pipa, una subida constante, sin apenas tramos para recuperar el aliento, con la cabeza mirando al suelo fuimos subiendo, el sol empezaba a salvar las nubes que habían en el horizonte y la falta de viento hizo que empezáramos a sudar y eso que eran las 7h. Una de las veces que levanté la cabeza vi que en la cima había gente y cuando llegamos nos dijeron que habían visto amanecer, seguro que unas vistas maravillosas.
Una vez en lo mas alto bajamos por detrás y llegamos a un collado en el que nos desviamos a la izquierda por una senda que nos lleva a la font del Garrut, nos refrescamos en sus cristalinas aguas y seguimos en dirección a les Solanes, pero cuando llegamos al desvío seguimos rectos dejando les Solanes para otra ocasión, pues hay un tramo de pista que no nos apetecía hacer. La senda que sigue recta nos lleva al collado Garrut y desde allí cogimos la subida que nos sube otra vez al Pipa.
Como eran la 9:15 y habíamos decidido almorzar en lo alto para que así solo nos quedara bajar y terminar. Con la poca sombra que hay en la cima, Pablo siguió una senda que baja por la parte sur y encontró un sitio en el que la misma montaña nos daba sombra, al lado de una cueva y sobre unas piedras dimos cuenta de nuestros bocatas.
Podíamos haber seguido la senda hacia abajo, que seguramente nos hubiera llevado a enlazar con la que sube de la fuente del Garrut y desde allí subir otra vez al Pipa por otra que hay más adelante pero lo dejamos para otra ocasión, así que hicimos la bajada desde el Pipa a las cuevas por el mismo sitio por el que habíamos subido.
Una vez en las cuevas nos refrescamos en la fuente y nos fuimos al coche nos cambiamos de ropa y para casita llegando sobre las 11h a casa.
PD. Gracias Luis G por tu comentario en el blog, la verdad es que hemos disfrutado, en este tiempo el monte si el calor aprieta te puede hacer pasar malos ratos, por eso creo que vale la pena el madrugón, se disfruta más con el frescor de la mañana.

domingo, mayo 30, 2010

Casas de Tabarla- rio Magro.

La propuesta de Jose Manuel para este sábado era una ruta por las cercanías de Yatova, en la que recorremos parte de GR, PR, SL. Saliendo del Pocico Valentín hasta las casas de Tabarla, Campamento, curso del río Magro, y vuelta por las casas de tabarla, Pocico Valentín.
Llegando al Pocico Valentín vimos como la niebla cubría el monte y el fresquito que hacia cuando nos apeamos de los coches, las gotas de agua que el viento arrancaba de los árboles nos salpicaban y daban la sensación de lluvia. El terreno estaba muy mojado, los aromas del monte aumentaban por la frescura y la niebla hacia que fuera un paseo encantador. Llegamos a las casas de Tabarla, me pareció que aun están más deterioradas que hace cuatro años. Seguimos con una prolongada bajada, en el que se podía apreciar el paso del agua caída días anteriores y entre bosques de pinos llegamos al campamento, yo y creo que la mayoría llevábamos los pies mojados por el agua que había en la hierba, chof, chof, chof…….sonaba a cada paso. Cruzamos el río por un puente de madera y visitamos el campamento que se encuentra en mejores condiciones que antes, con su comedor con mesas de madera y sus paelleros.
A partir de este punto comenzaba la aventurilla de hoy, abandonamos las marcas del GR(rojas y blancas) y seguimos SL (verdes y blancas), llegamos al primer cruce del río no lo cruzamos y seguimos por su derecha, para a unos 20m encontrar un paso que estaba algo complicado, pues había que saltar de una roca a otra y la corriente era muy fuerte, saltamos unos pocos, Pablo retrocedió y vadeó el río y enlazó con una pista en la que habían señales del SL los que habíamos saltado enlazamos con la pista y los demás siguieron adelante por la derecha del cauce, para intentar llegar a enlazar con la pista mas adelante. Nosotros desde arriba veíamos a los demás abriendo se paso para poder enlazar con nosotros, al final los esperamos en el cruce y por fin llegaron, Pablo y Miguel ayudaron a que cruzaran y una vez todos juntos almorzamos sobre unas rocas. Continuamos por la izquierda del cauce y por una senda con mucha sombra y hierba mojada daban frescura a nuestros pasos, hasta que llegamos a otro vado en este punto vimos una fitas de piedras que nos desviaban por la izquierda y que parecía evitar el cruce del río, como así sucedió, algunos ya estaban descalzos y cruzaron pero a unos 20m tuvieron que volverlo a cruzar, y quedarse otra vez a la izquierda del cauce donde nos encontrábamos los demás. Seguimos camino siempre cerca del cauce hasta llegar a otro vado en el que no había escapatoria, estuve tentado de volverme pero al final, de perdidos al río y nunca mejor dicho, con zapatillas y todo me lancé a cruzarlo, los demás algunos con chanclas o descalzos cruzaron también.
Y aun hay más, nos quedaba otro pues íbamos por la derecha y la salida del cauce es por la izquierda, llegamos a un punto donde la senda empieza a tomar altura para salvar un tramo que es imposible de pasar en dias en los que ha llovido, aunque hace cuatro años al estar el cauce mas seco si que nos pareció que se podía pero en esta ocasión no pudo ser. Algunos seguimos hacia arriba y una vez llegado al desvío del Pulpecito desviarnos a la izquierda y con una fuerte bajada llegar hasta el río. Los demás siguieron, pero llegaron a un punto donde según me contaron el barro no les dejaba avanzar y tuvieron que retroceder y hacer lo mismo que nosotros.
Cuando llegamos al río lo cruzamos y esperamos a los demás, que al cabo de un rato llegaron, lo cruzaron y todos juntos retomamos la marcha, nos quedaba los más duro de la ruta, una subida que aunque no tenia mucha pendiente es bastante larga y se hace pesada, el calor y el cansancio estaba haciendo que la ruta fuera perdiendo interés, pero había que llegar a los coches, sacando fuerzas de donde no las había llegamos a los coches donde nos refrescamos en la fuente y se acabó todo el sacrificio que habíamos pasado se había evaporado y solo nos quedaban los momentos alegres y emocionantes de la ruta, como tiene que ser, en todas las rutas hay que recordar siempre los momentos buenos los malos se arrojan al cajón del olvido donde desaparecen.
PD. Mi sugerencia para hacer esta ruta mas llevadera, es que los coches lleguen hasta el campamento donde iniciar la ruta, pero en sentido contrario, hacer la subida fuerte al principio hasta las casas de Tabarla, seguir las señales del PR (amarillas y blanca) por la derecha hasta un cruce donde seguiremos rectos para luego ir bajando poco a poco hasta el río, una vez allí volver al campamento, así el tramo final lo haremos junto al agua donde nos podremos refrescar y acabar la ruta.

lunes, abril 26, 2010

Ruta entrenamiento por Castellnovo 24-4-2010

Este sábado tenia pensado hacer una ruta de entrenamiento por Castellnovo, se trataba unir dos tramos de las medias maratones que en el 2008 y 2009 para que me saliera una ruta de 29 Km. a mi propuesta se unió Pablo y Juan Carlos aunque luego se le complicó la cosa y no pudo venir. Como éramos los dos solos adelantamos la hora y a las 7 ya estábamos preparados para iniciar nuestra aventura.
El día era esplendido, la lluvia había dejado la tierra mojada, los aromas del campo se notaban más, los almendros repletos de hojas y el contraste de colores que nos anuncian que la primavera ya esta aquí, nos han hecho disfrutar aun más de la ruta.
Después de pasar por los restos de una torre “Torre del Mal Paso” situada en lo alto de una colina cercana al pueblo y de cruzarnos con tres perros que nos plantaron cara a pesar de que la dueña no dejaba de llamarlos, la verdad es que imponían luego cuando la mujer paso junto a nosotros nos pidió disculpas, llegamos a la ermita de San Cristóbal donde nos detuvimos a comer algo y donde vimos unas hermosas vistas de Castellnovo. Seguimos con una larga y dura bajada que nos llevó a unirnos con el trayecto de la primera media maratón. Nuestra segunda parada fue sobre el Km. 16 y mientras Pablo se comía su pequeño bocata yo me dedique a coger algún espárrago, cuando reanudamos la marcha solo veía espárragos por el camino y aun nos detuvimos a coger alguno más pero luego muy a mi pesar, pasaba de largo que lastima, pero nuestro objetivo no eran los espárragos sino ver en que condiciones me encontraba para afrontar los 65km de la Mim.
Hay un tramo de bajada muy bonito que nos lleva al lecho de un barranco por el cual corría un reguerillo de agua. Íbamos controlando el agua por si al pasar por la Vall de Almonacid teníamos que acercarnos a la fuente, pero no hizo falta.
Sobre las 12h el calor parecía que se empezaba a notar pero cuando llegamos a lo alto de nuestra penúltima subida la brisa nos hizo un saludo fenomenal que fulminó el poco calor que teníamos.
Llegamos a la ultima bajada ya veíamos el pueblo a nuestros pies y nuestros objetivos cumplidos, llegamos al coche y faltaban 20 minutos para la una en total habíamos recorrido 29.700km con un desnivel de 1100m en 5:40h una media de 5.2 k/h y lo más importante que las sensaciones habían sido positivas y a demás habíamos disfrutado.
Hicimos unos estiramientos mientras nos tomábamos una cervecita y para casa.

domingo, abril 18, 2010

La Atalaya- Benageber 17-4-2010

Como habréis podido observar me estoy volviendo perezoso a la hora de hacer crónicas de las rutas que realizamos ¿estaré perdiendo interés por la montaña? ¿Se habrá convertido de una ilusión a una carga? Espero que no sea ninguna de las dos, cada uno tiene una forma muy diferente de disfrutar de la montaña y creo que ante todo lo que tiene que prevalecer es el respeto y la amistad.
Esta ruta que hemos realizado este sábado la he recorrido en dos ocasiones más y tengo que admitir que ninguna se parece en nada a las demás. Cuando estuve eligiendo la ruta, pensé en que fuera “fácil” pongo entre comillas porque ya no se lo que es fácil o difícil. Que se pudiera disfrutar de la naturaleza y que al mismo tiempo se pudiera ir charlando, puesto que muchos del grupo habían ido al camino de santiago y otros habían estado ausentes por las vacaciones de fallas y Semana Santa y tendrían ganas de contarse cosas.
La hora de concentración a sido muy temprana y aun será más según vaya viniendo las calores. Nos tomamos un café en el punto de reunión y cuando íbamos a ponernos en marcha vimos a Agustín, María, Pepa... antiguos compañeros de marchas, nos alegramos mucho de verlos los saludamos y salimos camino de Benageber. Después de un montón de curvas llegamos al punto de salida en la ermita que hay a la salida del pueblo, la lluvia aunque muy fina seguía cayendo, nos forramos con chubasqueros, capas, paraguas…. Y comenzamos siguiendo un camino casi perdido pasando por un abrevadero y siguiendo las señales del PRV114, casi todo el camino estuvo lloviendo y algún barrizal que otro encontramos, los matorrales y los arbustos nos mojaban al pasar, de los árboles asomaban musgos colgantes que me recordaron el parque de Ordesa, la niebla también nos acompañó haciendo el entorno especial y diferente.
Fuimos muy agrupados por la poca visibilidad que había, pasamos por un aljibe y tras un largo tramo de senda llegamos a la pista y al temido cortafuego. Menos mal que la niebla no dejaba ver la subida porque más de uno se hubiera agobiado más de lo necesario, antes de emprender la subida comente de si almorzábamos o esperábamos a estar arriba, por unanimidad subimos primero. Llegado al collado y como las vistas desde el punto geodésico iban as ser nulas decidimos almorzar resguardados de la brisa que corría y sobre todo tuvimos mucha suerte que la lluvia nos respeto este corto espacio de tiempo. Una vez almorzado subimos solo tres componentes del grupo a la cima y cuando volvimos reanudamos la marcha, ya más relajados y tranquilos. El aroma del monte humedecido la tierra esponjosa, en algunos casos demasiado, la niebla, la lluvia… ha hecho esta ruta diferente.
Gracias a todos por la compañía y nos vemos pronto.