domingo, noviembre 06, 2011

Decima etapa de nuestro particular GR7

Para este sábado había previsto hacer la décima etapa del Gr7 que nos llevaría de Chelva a El charco Herrero cerca de Villar de Tejas, en principio la íbamos hacer todos juntos pero a ultima hora Fina por motivos de trabajo no pudo venir, entonces tuve que reestructurar la ruta, la haríamos en dos grupos como de costumbre, en el primer grupo Carmen K, Mari, José, Miguel y José Vicente un compañero de trabajo que ya nos acompañó en la ruta dels Ports y el otro formado por Juan Carlos, Manuel Carlos, Pablo y yo. El primer grupo salió del Charco Herrero y nosotros desde Chelva.
A las 7:20h con las primeras luces comenzábamos, saliendo del área recreativa, Molino Puerco, siguiendo una pista cimentada que trascurre entre el Barranco del Convento y el río Tuejar, en este los chopos tenían el colorido característico del otoño y junto al susurro del agua era toda una delicia caminar por allí, pronto llegamos al puente de la Mozaira y cruzamos el río seguimos por el otro lado por una senda poco transitada y llegamos al caserío de Mozaira bastante conservado. A partir de aquí casi todo es pista y el caminar se acelera sin darnos cuenta, hay poco que ver, algunos campos de almendros y viñedos. Por pista que transcurre por un lado del barranco de la Puerca llegamos a la fuente de Bercuta en la que si hay agua, nos detuvimos un momento a beber y seguimos llegando en pocos metros al caserío de Bercuta casi todo en ruinas ya, se mantiene la ermita y alguna vivienda pero poco más. Dejamos esto atrás y tras pasar por el poste indicador de la variante que va a la presa llegamos al final de la pista, y comenzamos a bajar por una senda que en zigzag nos lleva hasta el lecho del río Turia, una vez allí cruzamos por un puente colgante y comenzamos a subir hasta la carretera que viene de la presa y que nos acerca al paraje de Los Chorros de Barchel, un oasis todo verde, húmedo, las hojas amarillas ya en el suelo contrastaban con el verdor todo un lujo para la vista, una estampa preciosa, pero cuando subimos hacia las casas de Barchel aun era más bello, el agua caía por todas partes las ramas de toda clase de arbustos y árboles se entrelazaban formando un paraje salvaje y al mismo tiempo encantador, y las vistas del cañón del río impresionantes el mejor tramo de la ruta sin duda. Cuando estábamos en los Chorros de Barchel eran casi las diez, pero como lo que venia ahora era todo subida decidimos llegar hasta las casas de Barchel y almorzar allí, cuando llegamos contacté con el otro grupo y me comentaron que habían almorzado y que se encontraban cerca del collado de los Visos a 45 minutos de nosotros, por lo que subimos un poco más y al resguardo del viento sobre unas rocas almorzamos.
Una vez terminado el café continuamos por la senda y a los cinco minutos nos encontramos con el otro grupo, nos hicimos la foto de grupo, comentamos como iba la ruta y continuamos cada uno hacia su destino. Solo nos quedaba unos 50m de senda todo lo demás era ya pista.
El tiempo nos estaba respetando, hacia una temperatura ideal para caminar, aunque a veces el viento refrescaba demasiado. Las nubes iban y venían amenazantes, el sol hacia fuerza por salir pero no pudo con ellas.
El verdor de los pinos recién lavados por la lluvia caída días antes era precioso y de muchas tonalidades. Pasamos por el Mas de los Visos una lastima que este en tan lamentable estado, en sus días debió de ser una preciosidad. Más tarde pasamos por el Mas de Cervera y por la fuente de Chelva en la que cae un hilito de agua. Nos quedaba el ultimo esfuerzo llegar al los corrales de Ricardo y luego descender por unas pinadas hasta donde se encontraba el coche de Miguel, nos cambiamos las botas que estaban todas embarradas y nos fuimos hasta Villar de Tejas, preguntamos por el lavadero o fuente y una mujer nos indicó donde se encontraba, nos aseamos un poco, hubo lavado de pies, aunque ya empieza a estar el agua como para no meterlos de fría que esta, comimos y volvimos a Valencia llegando a la gasolinera sobre las 2:30h

domingo, octubre 30, 2011

Decima etapa GR7 Chelva-Charco Herrero.


Para este sábado vamos a recorrer la décima etapa de nuestro particular GR7 saldremos de Chelva y terminaremos cerca de Villar de Tejas pasando por el caserío la Mozaira, barranco de la Puerca, Casas de Bercuta, puente colgante sobre el rio Turia, Chorros de Barchel, camino de los Visos, casa del Mingo, casa de los Visos, Mas de Cervera, Charco Herrero, serán unos 28km y un desnivel de 1200m por lo tanto será una ruta de nivel alto. Habra que llevar almuerzo, comida y bastante agua, seguramente comeremos en ruta.

Cabe la posibilidad que Miguel y Fina nos hagan de coche de apoyo, sino lo haremos como es habitual en dos grupos. Por ello os agradecería que comuniquéis cuanto antes si vais a venir por la organización.

El punto de reunión será a las 6:00h en la gasolinera “El Pont” de la A3 salida 337

El gasto del viaje sera segun km a dividir por los participantes.

Ermita Santa Catalina-Mampedroso

Creo que es la primera ruta que hago con Pablo y la publico y os explicaré el porque.
A principio de semana no tenia muy claro si habría salida este fin de semana, tenia la opción de hacer una ruta de investigación con Paco Javi pero el tiempo lo daban muy complicado, con fuertes lluvias y como era por un sitio de barranco era algo atrevido y arriesgado por lo que al final decidimos posponerla para mejor ocasión, mire que la ruta de Pablo era más factible aunque seguramente nos mojaríamos pero me apunte, luego resultó que la cambió, bueno con tanto vaivén al final no sabes lo que va a pasar.
Los componentes del grupo éramos, Mari José, Pablo y yo y a las 6:30h salíamos para nuestro destino la Ermita de Santa Catalina situada entre Aras de los Olmos y Losilla, una preciosidad, muy cuidada, con su fuente, sus mesas, su parque para los nanos, aparcamos y nos preparamos iluminados por los frontales empezamos la ruta siguiendo las señales de la senda verde, una senda que nos va acercando con un cómodo paseo a Losilla. Íbamos mirando como el día iba suprimiendo a la noche, al frente la niebla bajaba por las montañas como lava saliente del volcán, una maravilla, las luces del pueblo iluminaban levemente las calles. Llegamos a la carretera, la cruzamos y seguimos caminando entre viñedos, era un andar fácil, relajado. El cielo estaba muy despejado y una ligera brisa nos refrescaba. Cruzamos el barranco del Escaiz, en el cual caía una pequeña cascada gracias a las lluvias caídas esta semana, subimos hasta enlazar otra vez con el barranco y el espectáculo estaba a punto de empezar, unas vistas impresionantes, un barranco allá al fondo que casi no se ve, bajamos haciendo zigzag por una senda empedrada y luego por el lado derecho del barranco íbamos bajando poco a poco hasta llegar al río Arcos, lo cruzamos unos por dentro y otros como pudimos. Una vez en la otra orilla nos encontramos con el Mas de las Viñas, luego fuimos siguiendo el curso del río hasta el Mas de Las Torcas ya en un estado más ruinoso que el anterior, luego volvimos a cruzar el río por unas piedras y comenzamos a subir. En todo momento íbamos por senda cada vez más chula y frondosa, llegamos a unas rocas que se asomaban al río y unas vistas de órdago, como eran las 10h y el sitio era buenísimo decidimos almorzar. El sol empezaba a querer acariciarnos pero muy suavemente, las cámaras de fotos descansaron por un momento y una vez terminado el almuerzo retomamos la subida, la senda cada vez era mas bonita, a pesar de estar subiendo, en cada recodo en el que era probable que hubieran vistas nos deteníamos a contemplar, llegamos a otro mirador que nos quitó el hipo, la caída era de miedo, te asomabas y no veías encima de donde estabas solo se veía allá al fondo el río, bueno una línea en la que se distinguía el color del agua o se intuía porque era tan estrecho que a penas se podría andar entre las dos paredes.
Toda esta umbría se le llama del Tagajal y ha sido una delicia andar por ella. Pablo nos comentó que cabía la posibilidad de acortar la ruta, la oficial bajaba por el barranco Mas de Soria y luego por una pista se subía al Mampedroso, la otra salía a media bajada de empezaba a subir por el barranco, a veces trepando y con mucho desnivel, esta parte de la ruta ha sido la más exigente por la dureza de la subida pero al mismo tiempo interesante, esto desemboca en una pista que nos une con la del trak oficial por el que supuestamente habríamos llegado. Una vez sobre el trak llegamos al punto geodésico Manpedroso, que se encuentra rodeado de árboles pero que tiene una altura considerable el más alto que he visitado, Pablo y yo subimos hasta lo más alto para hacernos la foto.
El cielo ya hacia rato que había cambiado las nubes eran más frecuentes mas compactas y mas amenazantes, lo que hizo que empezáramos a preocuparnos, no queríamos que esta ruta que hasta el momento era insuperable se viera truncada por un remojón y aceleramos el paso, ya íbamos de bajada y por pista lo que hizo que el ritmo fuera más ligero, teníamos a la vista, Losilla, la Ermita, y a nuestra derecha unas nubes que estaban descargando bastante agua no muy lejos de nosotros. Llegamos a la carretera y solo quedaba subir hasta el coche, decidimos dejar el trak oficial y probar a subir por una pista que de ribazo en ribazo nos fue subiendo hasta el Corral de la Santa ya en ruinas y desde allí un poco a la trocha a la carretera que sube a la ermita, mas adelante la dejamos para ir por una pista a la izquierda que sube al parking que hay al lado de la ermita, pero antes de llegar a el nos desviamos a la derecha y llegamos a l ermita y la fuente en la que caía un poco de agua por uno de sus tubos. Y cuando nos dirigíamos a la fuente para remojarnos los pies y cambiarnos empezó a llover, fue en aumento y las cervezas nos las tuvimos que acabar dentro del coche, bueno tuvimos la suerte de los campeones como se suele decir.
PD. El buen tiempo, la vegetación y la tierra húmeda, la senda, el paisaje, la armonía, la dureza relativa, la comodidad de una semi-pista, el río……….todo esto es lo que hace espectacular una ruta y eso es lo que ha ocurrido esta semana, puede que sea la mejor ruta que he realizado en estos siete años, todo esto y lo que se me ha quedado en el tintero positivo por supuesto es lo que ha ocurrido.

domingo, octubre 23, 2011

Els Escarrisóns del Barranc de Lloret

Para este sábado propuse una ruta que hice con Pablo hace justamente un año exacto, y que me encantó es un lugar maravilloso Els Ports, concretamente Els Escarrisons de Loret. En este caso no la iba hacer entera, tenia pensado llegar hasta el Barranc de Barretes unos 5km y luego volver por el mismo sitio, visitando Els Bufadors, Escarriso de Borosa, Coll de Morralets y desviarnos hacia el Coll de Lorert hasta llegar al Barranc de Barretes.
A la cita se unieron Carmen K, Carmen D, Pilar, Mª José, Merche, Rafa, Emilio, Luis y José Vicente que ha sido su primera salida con nosotros y espero que no sea la ultima.
Cuando eran casi las 6:00h salíamos hacia nuestro punto de inicio de la ruta, cerca de Mas de Barberans en la provincia de Tarragona, nos esperaban 2h largas de coche que entumecieron todos nuestros músculos, tanto que cuando salimos del coche estábamos hechos un cuatro, nos desperezamos y después de un cortadito que Rafa nos ofreció empezamos la ruta. La mañana era tristona, el sol hacia fuerza por salir pero una enorme nube se lo impedía. Las miradas estaban puestas en la gran mole que teníamos delante, impresionaba, asustaba un poco pero el convencimiento de que había que subir si o si era muy fuerte y para allí que nos fuimos, pasando de largo por Els Bufadors, sabiendo que al regreso los podíamos visitar. Las primeras rampas hicieron que nos desprendiéramos de alguna prenda de abrigo, pues a partir de aquí era todo de subida. No teníamos prisa ninguna pues la ruta era para disfrutarla, pararíamos las veces que hubiera que parar y en cada una de ellas disfrutábamos con las vistas, el sol atravesaba la nube con sus rayos y estos iluminaban levemente el valle haciendo una estampa preciosa, en lo alto de la montaña había un resalte de roca que desde donde estábamos parecía un perro sentado y observándonos, también varias cosas mas, valla, valla que imaginación.
Poco a poco íbamos subiendo pasamos por una pedrera en la que una gran higuera se mantenía en pie, mas adelante llagamos al Escarriso de Borosa, (Según copio Pablo del Bolg de Angel Salom un “Un escarrisó, en el lenguaje de la gente del Port, es una canal por donde presumiblemente los antiguos leñadores subían a sitios inaccesibles ayudándose de troncos cortados y apoyándose en sus ramas. Actualmente están acondicionados con troncos y travesaños a modo de escaleras rústicas...”
El cansancio se iba notando pues no dejábamos de subir, Emilio empezó a encontrarse mal pero con mayor esfuerzo que el resto logro llegar arriba al Coll de Morralets donde decidimos recuperar fuerzas y almorzar en unas rocas de cara al valle por donde habíamos subido. Las vistas espectaculares y un sitio precioso para almorzar y recrearnos.
Una vez recuperados del gran esfuerzo retomamos la marcha, nos desviamos a la izquierda camino del Coll de Loret, pasamos por en medio de unos Boj que los pobres tienen un aspecto penoso por la falta de agua, como la mayoría de árboles de hoja caduca que las hojas cambian de color pero no por al estación en la que nos encontramos sino yo creo que por la falta de agua. Pasamos por unos precipicios que quitaban el hipo, grandes cortados y de una caída bastante honda, las cámaras de fotos no dejaron de trabajar en casi toda la primera parte de la ruta. Mientras caminábamos por la senda que transcurre muy pegada al precipicio unos enormes buitres hicieron su aparición primero uno y luego varios nos sobrevolaban en círculo, daban un poco de cage, iban muy bajitos, cuando vierón que no tenían nada que rascar se fuerón. Eran las 11:30h aun faltaba para el Barranc de Barretes, Luis empezó a notar el cosquilleo típico de las rampas y decidió pararse, como había que volver por allí, nosotros seguimos un poco mas hasta un collado en el que se veía la otra vertiente, teníamos a Luis siempre a la vista.
Regresamos sobre las 12h recogimos a Luis que ya se había recuperado, al llegar al Coll de Morralets yo me quede un momento, deje que los demás fueran bajando poco a poco, bueno menos Merche que le dolía una uña y que bajo como pudo, los demás se las pelaban bajando. Estuve un momento en la otra vertiente del Coll Morralets, el silencio, la tranquilidad, solo fue un instante pero intenso, me decidí a bajar y alcance a Merche que iba bastante dolorida tenia una uña mal e iba despacio lo paso mal ya que al bajar la presión se hace sobre ellas, llegamos abajo y los demás estaban esperándonos y continuamos, pero cuando llegamos a Els Bufador nos encontramos con cuatro caballos con sus jinetes que se habían acercado a visitarlos también, nos asomamos y viendo que Els Bufador estaban secos pasamos de verlos y seguimos detrás de los caballos hasta el puente que cruza el barranco. Llegamos a los coches y como era la 1:30h cogimos los coches y nos fuimos a la fuente donde comimos la otra vez, nos aseamos y refrescamos y nos dispusimos a comer, a las 2:30 regresábamos a Valencia llegando a casa sobre las 5:00h.
Espero que a pesar del gran esfuerzo hayáis disfrutado de la ruta y de su entorno como yo lo he hecho.
Gracias a todos por vuestra compañía y hasta la próxima.